Desde que era niña escuché decir a mi madre que cada persona se labra su propio destino. Es verdad, que a los seis años no le encontraba sentido a esas palabras. Pero en la medida en que iba creciendo encontré el poder de estas poderosas palabras. Sí, cada persona se labra...
Me llena de ternura ver a las personas en año nuevo con sus propósitos, sus deseos; haciéndole un exorcismo a ese año viejo, como si fuera muñeco, al que le atribuyen todo lo malo que les pasó. Y con esto, creen que comenzaran algo así como una nueva vida, un periodo...